Iba acabándose el vino hasta el fondo de su corazón, bebió diez vasos seguidos apoyado en su viejo balcón...
que pequeño que es todo desde aquí, o acaso todo debe ser así
Siete balcones abajo aprendí a ser hombre y fui feliz, un día dijo que me amaba, al otro solo se hecho a reír
Alcanzo a ver su casa desde aquí, como la primera vez que la vi...
Hombres de gorras azules dispersan a la gente del lugar, sobre el asfalto hay un hombre pero a quien le puede importar?
No hay comentarios:
Publicar un comentario