30.6.10

>>¡Maldito, maldito creador! ¿Por qué me diste la existencia? ¿Por qué no extinguí, en aquel mismo instante, la llama de la vida que con tanta inconsciencia tu habías encendido? No sé, en verdad, qué me contuvo. La desesperación todavía no se había apoderado de mí: mis sentimientos eran sólo de ira y un deseo invencible de venganza.



Mary W Shelley. Frankenstein

No hay comentarios:

THE END HAS NO END!.